Libros, sí, libros; para aprender, emprender y colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré.
Yo, sí, yo. Le ruego me deje salir del cuadrilátero, que, por favor ¡deje ya de confundirme con el otro!...
El marketing, junto a la Internet y el turismo; mis grandes pasiones. Pasiones que a veces se ven desatendidas por culpa de los libros. Vivo con el enemigo, de otra forma no tendría un negocio de libros originales a uso en el pasaje Marina Nuñez del Prado.
Una vida cargada de tribulaciones y síndrome de estocolmo, ¿no?